viernes, 16 de octubre de 2009

En esta oportunidad quise hacer algo diferente para lo que fue concebido este espacio. Creo que la flexibilidad del blogging permite esta trasgresión de géneros, también, de esta manera le doy un aire nuevo a mi cabeza y puedo jugar, periodísticamente, con una de mis grandes pasiones: el cine. Espero que lo disfruten, y si no, quéjense.

Venezzia sin góndolas

Sinopsis de la película

La historia se desarrolla en un pueblo costero venezolano, Puerto Miranda, en tiempos de la Segunda Guerra Mundial. La cinta cuenta como Frank Moore (Alfonso Herrera), un técnico en comunicaciones del ejercito de los Estados Unidos, es enviado a Venezuela para hacer trabajos de inteligencia e intentar descifra mensajes que se presumen son del ejercito Nazi. Moore es asignado a la guarnición que comanda el capitán Enrique (Rafael Romero), estando allí conoce a Venezzia (Rudy Rodríguez), esposa del Capitán, quien sufre de una enfermedad degenerativa de la vista. La misión del soldado Moore queda en segundo plano cuando se da cuenta del amor que siente por Venezzia. La trama de la película está enmarcada en hechos reales a principios de los años 40.

La película

Tengo que confesar que le di un voto de confianza al ir a ver una película donde un ex RBD y a Rudy Rodríguez se coquetean por una poco más de una hora y media, realmente no resulta muy agradable. Hablamos con la verdad: ¿un RDB y Rudy Rodríguez? Rodríguez es una mujer muy hermosa y elegante, pero puede ser la madre del imberbe adolescente, es decir, Alfonso Herrera. La cámara no les favoreció, y lo más triste es la poca química entre ellos, probablemente un problema generacional.

En cuanto al marco de la película, la Venezuela de la Segunda Guerra Mundial, es muy escaso el recurso histórico que se utiliza en la cinta. Lo poco que hay acerca de la historia venezolana es acertado, aunque pudieron tener como referencia la guerra de Independencia de Venezuela, la guerra de Vietnam o las Guerras de las Galaxias, ya que el drama principal no guarda ninguna relación con los hechos reales, es decir, muy poca creatividad en el manejo del guión. En la promoción de la película pudieron obviar por completo que la película está inspirada en hechos reales, ya que los “hechos reales” no influyen en nada en el desenlace del conflicto. Esta historia de amor podría resumirse en un corto de veinte minutos y no se perdería nada de lo que intentan contar en la versión completa. Los diálogos entre los protagonistas son estériles y vacíos, la actuación es aburrida y la música es cualquier archivo que se encontraron en la red.

La opera prima del director, Haik Gazarian, tiene una historia básica de amor, muy básica. El drama carece de brillo, de poesía, que por lo general están presentes en este tipo de historias donde está involucrada la guerra y el romance. Gazarian declaró que la producción de la película se llevó años años recolectando dinero, ya que la historia es tan plana como una puerta.

No todo es malo. Las intensiones de hacer una película buena están presentes. Hasta ahora es la película venezolana más costosa (cerca del millón de dólares); es la primera película de producción nacional que se graba en formato cine, su calidad de audio es excelente. Sin embrago, hay películas venezolana con muy poco presupuesto y técnicamente deficiente, y el resultado final es maravilloso (La pluma del arcángel, 2002).

Aquí viene la reflexión. Fui a ver la película en la segunda semana de su estreno, mi sorpresa, después de la gran promoción en los medios, fue que en la sala sólo había diez personas. Sin importar que la película no esté a la altura, al cine venezolano hay que apoyarlo, de esta manera alimentamos las ganas de los cineastas a contar historias interesantes y, lo más importante, entusiasmamos a los mecenas para crean que pueden sacarle provecho a esas historias.

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